domingo, 23 de mayo de 2010

"algunos CAMINOS, CONDUCEN a mi casa"

Pensé que cambiar la linea de colectivo habitual de toda mi vida a otra, era la causa por la que encontraba todo tan fácilmente criticable del pobre 17. Pero, ahora que ubiqué la parada de "mi querido colectivo, el 24", y puedo tomármelo (y de hecho, lo empecé a hacer) con sólo caminar dos cuadras más, me resalta a la vista cuan cegado estuve todo este tiempo, porque prestando atención, era mucho más sencillo descubrir que es igual o peor que "la línea nueva". Sin embargo, hay tanta materia prima reunida en un mismo lugar, que me hace disfrutar el traslado (por lo menos cuando algo fuera de lo común sucede).